Que os parece mi modelito para salir a cenar con mi Amo?
Anónimo asked:
Anónimo asked:
florsumisa answered:
Si hablamos ayer de esto mi Amo y yo. Le dije que si forzaba un encuentro con mi marido de forma inesperada corríamos el riesgo de que yo cometiera algún error y estropearlo todo. Que necesitaba en esos encuentros estar metalizada y preparada para comportarme de forma que mi marido no se diese cuenta de que había algo entre mi Amo y yo. Que la semana anterior estuve muy incomoda precisamente por eso, por haberme cogido por sorpresa y no estar Mentalizada. Además su activo también me puso más nerviosa al estar tan encima de mí e incluso llegar a tocarme sexualmente cuando mi marido fue al baño.
Su primera reacción fue decirme que a estas alturas de nuestra relación yo debía estar siempre mentalmente preparada para cualquier cosa que a Él se le ocurriera hacer conmigo y que además él podía tocarme cuando y donde quisiese puesto que yo le pertenecía.
Tuve que recordarle que en nuestro acuerdo por el que acepte ser su sumisa, mi matrimonio quedaba fuera y por tanto cualquier decisión que pudiera afectar a Javier al menos debíamos acordarla juntos mi Amo y yo. También que no merecía la pena arriesgar, ahora que parecía que Javier iba bien encaminado, y estropearlo todo.
Finalmente entendió mis razones y acordamos no tener prisa y no forzar los encuentros con Javier sino que programarlos para que todo fuera bien. Me aseguró que en los próximos encuentros con mi marido se abstendría de tocarme sexualmente y que yo a cambio no dejaría que Javier me tocara mucho delante de El.
La conversación entre mis dos hombres fue cordial y distendida. Mi Amo estuvo encantador con Javier y mi marido, siempre reacio a hacer nuevas amistades, estuvo cortes y a su manera agradable.
Mi Amo se interesó por el trabajo de mi marido, lo que dio pie a una animada conversación a tres sobre responsabilidades y estrés en el trabajo. Mi Amo aprovechó para ensalzarme una vez más por mi trabajo, esta vez sin doble sentido, y para decirle a mi marido lo mucho que merecía mi reciente ascenso. También le recalco a mi marido que para ser bien valorado y progresar en el trabajo se necesita mucho esfuerzo y sacrificar un poco la vida familiar y que tuviera paciencia conmigo y comprendiera que mis muchas horas dedicadas al trabajo eran una inversión para el futuro de ambos.
Javier asintió y estuvo de acuerdo en que el esfuerzo era necesario y que algo parecido le sucedía a él en su trabajo y que comprendía y apoyaba todo mi esfuerzo, aunque muchas veces no fuera fácil para el lidiar con mis ausencias. Mi marido, por su parte, también quiso saber sobre los negocios de mi Amo y cuál era mi aportación, a lo que mi Amo respondió con todo lujo de detalles y le repito a mi marido que mi aportación y mediación con mi empresa era vital para su plan de expansión de la empresa.
Después de un par o tres de cervezas la conversación se distendió y derivó a temas más triviales. Realmente estaba feliz, ese primer encuentro al que tanto miedo tenía, había ido realmente bien y me pareció que había un rayo de esperanza para un futuro compartido entre los tres.
Mi Amo se despidió de mi marido con un apretón de manos y de mí con dos castos besos en la mejilla y un “"hasta la semana que viene”. Después en el coche de vuelta a casa le pregunte a mi marido si había estado cómodo y le dije lo mucho que le quería y lo ansiosa que estaba por contarle todas las novedades sobre nuestro bebe..
Acababa de pintarme y arreglarme el pelo cuando son mi móvil. Era Javier. Estaba en la puerta del edificio. Le dije que esperase, que bajabamos enseguida. Podía haberle dicho que subiera pero me daba miedo que viera algo sospechoso. Además, no sé si sería una paranoia mía, pero la oficina me olía a sexo y Pensé que era un riesgo innecesario que Javier subiera.
Mientras bajábamos en el ascensor mi Amo no me quito la mano del culo en ningún momento y cuando este se detuvo incluso me dio una palmadita para animarme a salir. Obviamente, con esto quería que yo no me olvidara, aún estando delante de mi marido, que era suya.
Salimos a la acera y allí estaba mi marido esperando. Javier fue a darme un beso en los labios pero yo instintivamente le hice “una cobra”, retirando mi boca yponiéndole la mejilla para que me besara. Aún llebaban el sabor del semen de mi Amo en la boca y creo que tuve miedo de que Javier lo notara. Además sentí una absurda vergüenza de que mi marido me besara en la boca delante de mi Amo. Este se percató de mi gesto y vi cómo sonreía triunfante.
-Este es Julio- le dije a mi marido. No sé si lo recuerdas, os presente en la fiesta que dio mi jefe en su casa hace unos meses.
Javier asintió con la cabeza pero mi Amo tomó la iniciativa tendiéndole la mano a mi marido y antes de que mi este pudiera decir nada dijo -Encantado de volver a saludarte ….-
-Javier- dijo mi marido terminando la frase y estrechándole la mano a mi Amo.
-Perdóname Javier por robarte a tu preciosa mujer hasta tan tarde pero teniamos que terminar para mañana el informe de presupuestos para una inversión muy importante. Tu mujer es fantástica en todo lo que hace.- Dijo mi Amo mirándome fijamente a los ojos.-Lo da todo y se entrega completamente…al trabajo. Yo no sé qué habría hecho sin ella. Desde luego no hubiera tenido el informe a tiempo, ella se ha tragado lo más “duro” del trabajo.
-Se lo maravillosa que es, vivo con ella.-respondió mi marido agarrandome de la cintura y apretándome contra el.
-Dejadme que os invite a tomar algo. Hay un bar de tapas que no está mal en esta misma calle. Es lo menos que puedo hacer después de haber tenido a Flor ocupada conmigo toda la tarde y a ti esperandola a estas horas por mi culpa.
tarcotron asked:
florsumisa answered:
La verdad es que es algo que aun no tengo muy claro. Necesito experimentarlo con Javier y ver sus reacciones y actitudes para saber que es lo mejor.
Había quedado en mandarle a mi marido la ubicación y la hora a la que debía venir a rcogerme a la oficina de mi Amo. S lo había echo a mi Amo cuando estábamos comiendo y él dijo que esperará a la tarde cuando estuviéramos de vuelta en su oficina. El caso es que entre unas cosas y otras eran casi las ocho y aún no le había dicho nada a mi marido. Estaba recogiendo mi ropa para vestirme cuando mi Amo me detuvo.
-Espera no te vistas todavía flor. Llama ahora a tu marido y le dices que pase a recogerte a las ocho y media. Luego le mandaras la ubicación por What’s up. Y ven aquí otra vez, se me está ocurriendo algo.
-Arrodíllate y sáqueme la polla otra vez. Quiero que hables con tu marido mientras me la chupas desnuda a mis pies. Después de cada frase que le digas debes darme una chupada larga y profunda. Cuando cuelgues te meteré los dedos en el coño y comprobaré cuanto te has excitado al hacerlo. Si te has mojado lo suficiente te suavizaré el castigo por tu desobediencia de esta tarde.
Arrodillada a los pies de mi Amo volví a sacar su polla del pantalón y a lamerle la punta mientras marcaba el número de Javier. Mi marido descolgó y le di el mensaje tal como me había dicho mi Amo. A continuación me metí la polla de mi amo en la boca y empecé a succionar con fuerza intentado ahogar al máximo ese sonido tan característico de la mamada mientras mi marido me preguntaba por la dirección.
-En cuanto cuelgue te la mando cariño. “Urssshh” “"ahhgggg” “sursshh”. Si, exacto a las ocho y media. “Urssshh”. Te quiero. “"Ahhgggg”
Nada más colgar mi Amo me pidió el móvil.
-Dame yo le mandare la ubicación de la oficina a tu marido. Tú sigue chupando que me la has vuelto a poner muy dura.
Seguí chupandole la polla mientras El le mandaba el mensaje al móvil de mi marido.
-A ver zorrita. Levántate un momento y ábrete bien de piernas, quiero comprobar si de verdad te ha excitado la conversación con tu marido.
Me levante y abrí las piernas todo lo que pude colocando mis brazos instintivamente tras la nuca en la posición de inspección.
-Vaya vaya, no esperaba menos de ti. Estas completamente encharcada. Agáchate y termina lo que empezaste. Te has ganado otra ración de leche putilla.
Esa mañana su Amo se despertó generoso…para con los demás. Después de que su pene fuera atendido por su perrita a primera hora de la mañana con una efusiva felación y de que ella recibiese en la boca su cremoso y cálido desayuno, el Amo encendió el portátil y dijo “ Perrita, quiero que vean otros cuan afortunado soy de poseerte. Quiero que seas muy zorra con otros y que sientan envidia de mí”
Acto seguido tecleó una letras en el teclado y al instante se abrió en la pantalla un vídeo chat. Posicionó la webcam de tal forma que se contemplara la esbelta silueta de su puta tumbada boca abajo en la cama y pulsó empezar.
Por la pantalla comenzaron a aparecer de forma aleatoria un montón de tipos en busca de sex chating, que al ver el cuerpo de la sumisa, aceleraban el ritmo con el que sacudían su miembro o se apresuraban a escribirla interesándose por ella. El Amo les dejaba diez segundos de disfrute y entonces pulsaba la tecla para pasar al siguiente.
- Muévete putilla - Le exigió el Amo - Calienta a esos hombres moviendo tu culo hasta que des con uno que te atraiga. Cuando lo encuentres guíñame el ojo y le concederé el honor de tenerte en cesión.
Después de conseguir erguir en segundos las pollas de varios candidatos, y de frustrar los sueños de contactar con ella de otros tantos, apareció él.
A diferencia del resto no estaba desnudo en la cama o en un sofá, sino vestido con un elegante pijama y sentado en una silla tomando un café. No miraba a la pantalla, sino que que precia estar leyendo algo con gran interés. Era un hombre de unos cuarenta y tantos años y aparentaba tener una buena condición física.
Después de contemplaré unos segundos miró a su Amo y guiñó el ojo izquierdo. Su Amo sonrió al reconocer ese gesto de puta en su cara.
Ella continuó observándole, temiendo que su candidato abandonara la conexión, pero el continuaba allí, leyendo.
La perrita aprovechó para acondicionarse bien el pelo. No quería mostrar el rostro por completo, pero sí al menos parte de una mejilla. Quizá más tarde mostraría algo más. Sus pechos estaban descubiertos, aunque los pezones descansaban sobre las sábanas. Sólo llevaba unas braguitas rosa palo que cualquier hombre que viera ese cuerpo desearía quitar, por lo civil o lo criminal.
Entonces él dirigió su vista a la cámara. Tenía una mirada profunda. Se quedó un momento recorriendo minuciosamente cada rincón del cuerpo que se le presentaba enfrente. No se inmutó. Cogió la taza de café, le dio un sorbo, la apoyo de nuevo en la mesa, y se limpió la comisura de los labios con una servilleta que luego volvió a dejar en su lugar. Entonces volvió a mirarla y dijo
- Ponte el pelo hacia un lado. Quiero verte bien el cuello.
¿Continuará?
Anónimo asked:
florsumisa answered:
Se que debo darle a Javier el tiempo suficiente para que lo asimile. Aunque no descarto darle algun empujoncito.
Respecto a lo que comentas de mi Amo. Algo le he insinuado cuando hemos hablado por telefono pero prefiero tratarlo cara a cara este jueves.
Anónimo asked:
florsumisa answered:
No se si me hubiera negado a tener sexo vaginal con mi Amo pero mi Amo no me dio opcion ni de pensarlo siquiera. El hecho es que no tuve sexo vaginal antes de encontrarnos con mi marido y eso es lo que importa y no como se llego a ese desenlace.
De vuelta en el coche seguía excitada. Recordaba la conversación de los dos hombres sobre mí y como mi Amo me había ofrecido a su amigo. Era muy humillante ser tratada como un mero objeto sexual pero a la vez pensar en ello me ponía tremendamente cachonda. Así que en ese estado no puede resistirme y alargue la mano para coger la polla de mi Amo bajo su pantalón.
-Ahora no Flor, hay cámaras de tráfico.- me dijo mi Amo quitándome la mano de su entrepierna. Espera un poco y la tendrás toda para ti cuando lleguemos a mi oficina. Todavía tendremos un rato antes de que llegue tu marido.
-Es que llevo todo el día excitada, Amo.
-Lo sé zorrita y hasta ahora te has portado muy bien. Te conozco bien y sé que todo lo que ha pasado te ha excitado y que ahora está muy caliente. Voy a dejar que te alivies un poco, Súbete la falda hasta la cintura, abre bien las piernas y masturbate, pero no te vayas a correr sin pedirme permiso.
-Am…Am…oo.- Balbuceé nerviosa. -Tengo que decirte algo que he hecho.
-A ver qué es lo que has hecho para que me pongas esa cara cielo.
-Pues…cuando…he.. He ido al baño para sacarme la bala, no he podido resistir la calentura y me he masturbado. Lo siento mucho Amo.
-Vaya eso sí que no me lo esperaba y más que hayas esperado hasta ahora para decírmelo. Iba a dejar que te corrieras pero ya no. Recibirás tu castigo en nuestra próxima a sesion. Sigue tocándote pero no se te ocurra correrte o el castigo será muchísimo más duro.
Segui acariciandome los labios y el clitoris con la frustración de saber que no me correría. Era una tortura estar tan cerca del placer y tener que parar para evitar el orgasmo. Mi Amo sonreía al ver mi cara pasar de la excitacion a la frustración en pocos segundos. Lo odiaba cuando me hacía esto pero esta vez no podía culparle, era yo la que la había fastidiado solita.
Así llegamos hasta su oficina con la humillación añadida de que durante el camino tuve que soportar los gestos obscenos de varios camioneros con los que nos cruzamos y que desde sus cabinas elevadas podían ver perfectamente cómo mis manos jugaban con mi coño desnudo.
Mi Amo solo me permitió bajarme la falda y retomar la compostura cuando entramos en la calle del parking. Subimos en el ascensor hasta la segunda planta donde tenía mi Amo el despacho. Eran las 7 de la tarde y a esa hora ya no habría nadie en la oficina. Durante el trayecto no me hablo ni me miro un solo instante. Una vez en su oficina me ordenó desnudarme.
-No te hagas ilusiones, no te voy a follar. No te lo mereces por guarra.- Me soltó estas palabras mientras se acomodaba en la silla de su despacho.
Una vez que estuve completamente desnuda me ordenó arrodillarme y caminar a cuatro patas hacia El meneando el culo de manera obscena.
-Eres una perra salida y así es como caminan las perras en celo.- me dijo. Ahora sácame la polla y chupamela. Quiero una mamada de las buenas y quiero disfrutarla, así que asegúrate que dure lo suficiente sin correrme.
Me aplique con todas mis ganas. Sabía que debía hacerle una mamada espectacular para suavizar su enfado. Use toda la técnica largo tiempo practicada y que ahora dominaba muy bien Los gemidos de mi Amo cada vez más fuertes y frecuentes me decían que estaba haciendo un buen trabajo. Después de más de veinte minutos de mamada, las mandíbulas me dolían pero no me importaba porque yo solo deseaba su placer. Se corrido en mi garganta y apenas pude saborear su leche que tanto me gusta. Le limpie la polla a conciencia, rebañando con mi lengua cualquier resto de semen que encontraba y saboreando como si se tratase del mejor manjar. En realidad lo era para mí, un manjar exquisito.
Cuando hube terminado de limpiársela me acarició la mejilla y me dijo
-Ahora vístete y arréglate un poco que tu marido no tardará en llegar. Ahh y ponte estas bragas-dijo sacandose la mano del bolsillo de la chaqueta y tirando las braguitas al suelo delante de mí. -No quiero que tu marido te vea sin bragas y sepa lo puta que eres. Aunque quizá si te besa sí que pueda notar el sabor de mi semen en tu boquita. A ver cómo lo haces putilla.
Anónimo asked:
florsumisa answered:
Creo que en la vida no todo es blanco o negro, hay muchos grises en medio. Mi marido ya es cornudo y lo va a ser para siempre. Eso es algo que no tiene vuelta a atrás. En cuanto a ser o no esclava de mi Amo creo que se puede servir bien a un Amo y no perder toda tu libertad.
